Monotributo 2026: categorías, cuotas y topes actualizados
Guía práctica del Monotributo 2026: cómo leer la tabla de categorías, qué incluye la cuota y cuándo conviene recategorizar.
El Monotributo sigue siendo la puerta de entrada más simple para facturar en Argentina: una cuota fija por mes que reemplaza al IVA y a Ganancias, más los aportes de jubilación y obra social. Su gran virtud es la previsibilidad, y su mayor trampa es dejar de mirarlo. En 2026 los parámetros se actualizan por inflación, así que la categoría que te quedaba cómoda el año pasado puede quedar chica sin que lo notes.
Cómo se arma la cuota
La cuota mensual combina tres componentes que conviene entender por separado:
- Impuesto integrado: la parte que reemplaza IVA y Ganancias.
- Aporte jubilatorio (SIPA): tu aporte previsional.
- Obra social: acceso a cobertura de salud (podés sumar adherentes pagando un adicional por cada uno).
A medida que subís de categoría (de la A hacia arriba), esos tres montos crecen. Por eso "subir de categoría" no es solo pagar más impuesto: también implica aportar más a jubilación y obra social.
Qué mirar para elegir categoría
El error más común es mirar solo cuánto facturás. La categoría depende de varios parámetros al mismo tiempo, y te ubica en la más alta que dispare cualquiera de ellos:
- Ingresos brutos de los últimos 12 meses.
- Superficie afectada a la actividad y energía eléctrica consumida.
- Alquileres devengados del local, si tenés.
- Actividad: las locaciones y servicios tienen topes distintos a la venta de cosas muebles en las categorías altas.
Si tenés más de una actividad, se suman los ingresos de todas. Y si vendés productos, en las categorías superiores te piden un precio unitario máximo por operación.
Cuándo recategorizar
La recategorización es semestral. Dos veces al año revisás los últimos 12 meses y confirmás o cambiás de categoría: si superaste el tope, subís; si facturaste menos, podés bajar y pagar menos. Hacerlo a tiempo evita intereses, recargos y —lo más caro— una exclusión de oficio.
El riesgo de quedarte quieto
Si te pasás del tope de la categoría máxima, quedás excluido del régimen y pasás a Responsable Inscripto, muchas veces de forma retroactiva. Eso significa recalcular IVA y Ganancias de meses anteriores. Anticipar ese salto (y planificar el pase ordenado a RI) siempre sale más barato que regularizarlo después.
El hábito que te salva
Llevar el acumulado de facturación mes a mes es la única forma de no llevarte sorpresas en la recategorización. Con el dato a mano sabés siempre cuánto margen te queda hasta el próximo tope y podés decidir con tiempo. Sin ese registro, la categoría se vuelve una lotería semestral.

Christian Cicetti
Contador Público
Contador Público (Universidad Nacional de Rosario), matriculado en el CPCE Santa Fe — Cámara II Rosario.
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